Ayúdalos a
tonificarse y descansar con estos ligeros
movimientos:
1. Estando
acostada en el suelo, levanta ambos pies a
unos
25 centímetros de éste
y flexiona al máximo los tobillos hacia
arriba. Hazlo por lo menos diez veces.
2. En la
posición anterior, con las piernas estiradas
y las rodillas tensas, dibuja con tus pies
círculos hacia afuera. Hazlo diez veces y
repítelo otras diez hacia adentro.
3. En la
posición anterior, deja sólo una de tus
plantas en el suelo. Pon el otro pie de
puntilla y cuenta hasta cinco. Hazlo diez
veces con cada pie.