Con sólo unas
sencillas atenciones, lucirás unos pies
bellos y con aspecto saludable:
Refréscalos: Tus
pies necesitan aire, libéralos de la
opresión de los zapatos andando descalza en
casa, sobre la alfombra, madera, hierba o
arena del mar.
Usa sandalias:
Permiten que tus pies estén frescos y que
estires los dedos. Sin embargo, por ser
zapatos sin mucho apoyo, no debes abusar de
ellas.
Evita los
hongos: Ten siempre una higiene esmerada con
tus pies y nunca andes descalza en lugares
públicos o húmedos como albercas, regaderas
o saunas.
Cuídalos todo el
año: El hecho de que estén cubiertos en
temporadas frías no significa que debas
olvidar exfoliar e hidratar tus pies, porque
esto hace que se resequen y les aparezcan
grietas y asperezas