De cada diez
personas, siete sufren algún trastorno
en los pies, y los reumatólogos aseguran
que esto se debe a que en general
desconocemos y descuidamos gravemente
nuestros pies.
Si no usamos
los zapatos adecuados, con seguridad
tendremos distintos problemas en los
pies, que nos dificulten caminar bien y
alteren nuestra postura. Las
deformaciones más comunes son:
Dedos de
martillo: Nos los provocamos por usar
zapatos de un número menor, hormas
estrechas, puntas picudas o tacones muy
altos.
Juanetes:
Especialmente las mujeres los padecemos
y los ocasionan el factor genético,
abusar de los zapatos tenis en la niñez,
andar descalza en exceso o usar zapatos
demasiado estrechos.
Alteraciones
en antepiés: Usar tacones demasiado
altos hace que nuestro peso descanse en
el frente del pie, ocasionando
deformaciones en el empeine, dedos y
columna vertebral. No uses tacones de
más de cuatro centímetros de altura.
Pies planos:
Son malformaciones de las articulaciones
o de los huesos del pie. Se deben
corregir en la niñez para evitar
problemas mayores.