Lo más indicado
para conseguir unas piernas de envidia es
seguir una dieta adecuada, beber mucho
líquido, no ingerir alcohol ni fumar y no
usar ropa demasiado ajustada. Éstos serían
los principios básicos de salud y belleza
para cualquier parte de nuestro organismo,
pero especialmente para nuestras piernas.
Tampoco debemos olvidarnos de darnos duchas
frías cada día para tonificar los músculos y
estimular la circulación sanguínea.
Además de estos
consejos básicos es fundamental dedicar cada
día 15 minutos de nuestro tiempo a hacer
unos ejercicios en casa que nos ayudarán a
relajar y mejorar el aspecto físico de
nuestras piernas, es importantísimo
realizarlos siempre a la misma hora, de esta
forma entraremos en una disciplina obligada
para no dejar de hacerlos ningún día.
Primer ejercicio
Este ejercicio sirve para vitalizar las
piernas y modelarlas. Ponemos una silla
frente a nosotros y nos tumbamos en el suelo
poniendo las manos detrás de la nuca y los
talones apoyados en el borde del asiento de
la silla.
Poco a poco
levantar la cadera hasta quedar con las
piernas rectas, de forma que nuestro cuerpo
forme una línea recta. Repetir cinco o seis
veces.
Cuando volvemos
del trabajo con las piernas cansadas es
importante relajarlas y reactivar la
circulación, para ello utilizamos esta misma
posición de la silla pero esta vez
simplemente nos tumbamos en el suelo y
apoyamos los talones en el borde de la silla
y nos mantenemos así durante unos minutos
sin mover las piernas simplemente las
dejamos en alto para favorecer el retorno
sanguíneo.
Segundo ejercicio
Las piernas con el paso de los años
pierden tersura y se vuelven más blandas y
más fláccidas, este ejercicio nos ayuda a
prevenir ese aspecto.
También
utilizaremos aquí una silla pero esta vez
nos sentamos en el borde del asiento
apoyando la parte superior de la espalda en
el respaldo, no toda la espalda, acto
seguido doblamos las rodillas hacia dentro y
después extendemos las piernas juntas e
intentamos mantenerlas unos segundos en el
aire. Repetiremos el ejercicio cinco o seis
veces.
Tercer ejercicio
Para favorecer la circulación en las
piernas es muy importante darnos un buen
masaje sobre todo al volver del trabajo
cuando nos encontramos más cansadas. Para
ello, nos tumbaremos en el suelo y
empezaremos con la pierna derecha, la
flexionamos y con una crema hidratante o un
aceite nos iremos haciendo un masaje de
forma circular en el tobillo e iremos
subiendo poco a poco masajeando las piernas
hasta llegar a los glúteos. Continuaremos
con la pierna izquierda.