Ese grosor tan atractivo de
la juventud se debe a la abundancia del
colágeno natural, que va disminuyendo con la
edad hasta dejarlos finos, secos y rodeados
de finas líneas. Además del paso del tiempo,
las agresiones ambientales, el tabaco y el
constante movimiento al que les sometemos
cuando hablamos y gesticulamos provocan su
envejecimiento prematuro.
El lema una vez más es prevenir.
1. Hidrátalos y protégelos siempre,
especialmente con temperaturas extremas.
2. Utiliza
tratamientos específicos para combatir los
problemas de esa zona, como la sequedad o
las arrugas finas.
3. No fumes. El
tabaco provoca arrugas en el contorno de los
labios. La nicotina impide la correcta
oxigenación de las células y además el gesto
de aspirar el humo hace que se formen
arrugas en el labio superior.
4. Busca barras
de labios que además de dar color protejan,
nutran e hidraten.