El escote
recupera el protagonismo perdido durante los
meses de invierno. Pero su piel es muy
frágil y hay que cuidarla; un hecho del que
nos acordamos cuando es demasiado tarde y
empiezan a aparecer las manchas.
Es una zona con pocas glándulas sebáceas, de
piel muy fina y con pocos melanocitos, lo
que la convierte en hipersensible. Mejora su
tersura con estos sencillos trucos:
Al hidratar el
rostro, es bueno extender estos mismos
cuidados a los senos.
Si se pasa mucho
tiempo al aire libre, conviene usar un
producto de protección solar en el escote,
al menos en la v central.
En verano, ponte
un protector de índice muy alto, para evitar
las quemaduras. Una camiseta a tiempo es un
verdadero triunfo.
Al utilizar una
mascarilla en el rostro, no está de más
extenderla por todo el escote.
Al aplicarse las
cremas, nada como realizar masajes en la
zona del cuello y el pecho.
Cuando aparezcan
las primeras manchas, se pueden atenuar
usando cremas despigmentantes y (sí, de
nuevo) evitando el sol.