La máscara de
chocolate se recomienda para el rostro y el
cuello. Primero se aplica cacao blanco, que
es la pulpa del chocolate, con movimientos
suaves y rotativos, acentuándose donde la
piel tiene líneas de expresión.
El objetivo es afinar la capa córnea
ayudando a eliminar las células muertas. La
limpieza a base de pulpa de cacao usa
elementos completamente naturales, sin
preservantes, siendo rica en vitaminas A,
B1, B2, B3, C y retinol. Estos principios
activos aclaran la piel, dando una textura
lisa y suave, preparándola para la máscara
de chocolate y oro. Antes de aplicarla, debe
hacerse un masaje modelador que trabaje bien
la musculatura del rostro, definiendo el
músculo, como si se estuviese moldeando una
cara. Es importante activar bien la
circulación para mejorar la oxigenación de
la piel y aumentar la absorción de las
sustancias aplicadas.
El masaje se realiza con aceite vegetal
natural a base de Omega 3, ácido linoleico y
bisanol extraído de la manzanilla, de
propiedades únicas que proporciona un brillo
natural a la piel.
La máscara es aplicada con manipulaciones
relajantes y drenantes. El cacao puro ayuda
a compensar la descamación de la capa
córnea, y los fenoles del chocolate
contribuyen a desintoxicar la piel. Los
principios activos de esta máscara, como
colesterol esterilizado, glúcidos, lípidos,
calcio, hierro, fósforo, cobre, son
antioxidantes y mejoran la hidratación de la
piel ya que ayudan a compensar el estrés, la
alimentación inadecuada, el sol, el
cigarrillo y la polución, devolviéndole
elasticidad y lozanía, retardando la
aparición de arrugas, manchas y flaccidez.
Beneficios de la máscara de chocolate y oro
- Humectante para pieles secas y dañadas.
- Tonifica pieles estresadas y sin vida.
- Repone la energía térmica después de la
exposición al sol.
- Remineraliza el metabolismo enzimático por
los oligoelementos que contiene.
¿Por qué
la piel necesita el chocolate?
Las semillas del cacao tienen una
composición bioquímica muy rica: contienen
más de 800 moléculas con propiedades
hidratantes, tonificantes, regeneradoras y
revitalizantes. Una fuente de activos de
inestimable valor que permite su uso en una
vasta gama de aplicaciones cosméticas.
La verdad es que la piel no puede vivir sin
chocolate y, según un trabajo presentado
recientemente en la reunión de la Sociedad
Británica de Ciencias, el cuerpo tampoco: el
estudio define al cacao como fuente de
flavonoides, compuestos químicos que
disminuyen la posibilidad de coagulación de
la sangre, principal causa de derrames y
ataques cardíacos.
La investigación demostró que la cantidad de
esas sustancias contenida en una pequeña
barra de chocolate puro, equivale a la
concentración de flavonoides de 6 manzanas,
4 tazas y media de té, 22 copas de vino
blanco o 2 de vino tinto, tradicionalmente
conocido como protector del corazón.
Excelente noticia para los adictos al
chocolate, que pueden asumir sin culpa su
vicio, pero con moderación. La verdad es que
el chocolate puede ser considerado como el
nuevo elixir de belleza.
Composición de la semilla de cacao
- Lípidos: manteca de cacao + - 50%
- Glúcidos: de 6 a 8 % de almidón, pectinas
y una gran cantidad de sacarosa.
- Proteínas: 12%, principalmente aminoácidos
libres.
- Minerales: de 3 a 5 % de calcio, potasio,
hierro, magnesio.
- Vitaminas: principalmente, A.
- Gran proporción de compuestos fenólicos:
de 5 a 10 %, principalmente flavonoides.
- Alcaloides púricos: teobromina de 1 a 3 %
(la molécula que da al chocolate su efecto
estimulante).
- Feniletilamina, una molécula
neuromoduladora presente en el cerebro, lo
que explica el efecto antiestrés y la
sensación de euforia que se tiene al comer
chocolate.