1. ¿Sabías que una persona
que vive en el desierto de Arizona tiene la
piel más hidratada que la que reside en
Nueva York?
Tras estudiar
el cutis de cientos de mujeres en diferentes
partes del mundo, los laboratorios
Estée Lauder han
descurbierto que la piel de las mujeres de
Arizona está en mejores condiciones de
hidratación que las que viven en climas más
húmedos como Nueva York.
La conclusión es
la siguiente: no es el clima seco ni las
variaciones bruscas de temperatura lo que
deshidrata la piel, sino los cambios
constantes de niveles de humedad relativa.
Las mujeres que viven en ambientes húmedos
urbanos como NY van constantemente desde
edificios con aire acondicionado o
calefacción a la calle; en un mismo día de
verano, pueden pasar varias veces de un
nivel de humedad del 40% en una oficina a
otro de casi 100% en la calle. Y la piel
necesitaría aproximadamente dos semana en
adaptarse a estos cambios... Resumiendo: Si
una persona reside en un entorno húmedo
constante la piel estará bien hidratada; si
vive en un ambiente seco, pero también
constante, la piel sigue hidratada. Lo malo
son los cambios.
2. ¿Debemos cambiar de producto durante
las distintas épocas del año?
Hay que hidratar la piel
todo el año pero efectivamente es necesario
variar de cremas. En verano la epidermis
necesita algo más ligero y, en invierno, más
confort y protección. Igual que ocurre con
la ropa: en verano te pones una blusa y, en
invierno, un pullover.
3. ¿Es tan importante beber agua?
Un dermatologo me dijo en una ocasión que
podía apreciar desde lejos si una mujer
estaba bebiendo duficiente agua cada día,
exclusivamente por la condición de su
piel... En su opinión, el agua es la mejor
hidratante que existe; además, ayuda a
eliminar las toxinas, las principales
enemigas de una tez luminosa.
Según el doctor
Daniel Maes, director de
Investigación y Desarrollo de los
Laboratorios Estée
Lauder, es fundamenteal hidratar la
piel por vía interna. Y, si se puede hacer
con agua mineral, mejor aún: esta última es
un agua estructurada -descubrimiento muy
importante en biología en los últimos años-
que se organiza en racimos y resulta mucho
más eficaz para llegar a todos los rincones
del organismo. De todas maneras el agua es
agua y el caso es ¡beber!.
4.
¿Cómo saber si mi piel está deshidratada?
Podrás reconocerlo de la siguiente
forma: Si al levantar hacia arriba la
epidermis de las mejillas con el dedo índice
en horizontal se forman unas lineas muy
finas, falta hidratación. En cambio, el
signo de la sequedad o falta de lípidos, es
la descamación.
5. ¿Es todo cuestión de equilibrio?
La hidratación
fundamental de la piel es el resultado del
equilibrio entre el fenómeno de difusión de
agua, que regula los movimientos hídricos en
la piel, y los mecanismos de retención y
protección contra la pérdida insensible de
agua por parte de la barrera epidérmica. La
piel posee un factor natural de hidratación
(NMF) cuya función principal es mantener la
humectación frente al diferente grado de
humedad exterior. A su vez está recubierta
por una capa hidrolipídica denominada manto
ácido (constituida por la secrección de
lípidos de las glándulas sebáceas y la
secreción sudoral), cuya función es evitar
la evaporación y mantener constante la
pérdida de agua, así como proporcionar
protección frente a agresiones químicas y
microorganismos.
6. ¿Qué
hacer si el agua no te gusta?
Procura tomar muchas infusiones y tisanas
que, además de hidratar la piel por dentro,
reconfortan, relajan, entonan... Asimismo la
maquilladora Bobbi Brown aconseja añadir a
la botella de agua zumo de limón y un poco
de sacarina o azúcar para darle sabor. Otra
posibilidad es comer alimentos muy
hidratantes como son las verduras y las
frutas que contienen un 70 y 90 por ciento
de agua y pocas calorías, además de muchas
vitaminas y minerales. Los zumos también son
refrescantes y muy hidratantes.