Dependiendo del
cuadro del paciente se pueden recetar
preparados tópicos, sistémicos o ambos.
El tratamiento tópico debe aplicarse en
todas las zonas de piel que puedan tener
lesiones, no sólo en las zonas que las
presentan. Los preparados, que se utilizan
con mayor frecuencia, son el peróxido de
benzoilo, el ácido azelaico, los alfa-hidroxiácidos,
los antibióticos y los retinoides tópicos.
En cuanto al
tratamiento sistémico, se utiliza en las
formas intensas, inflamatorias o graves. Se
emplean fundamentalmente los antibióticos
orales, la isotretinoína y los
anticonceptivos orales.
El tratamiento
se instaura cuando el paciente acude a
consulta, sin esperar a que aparezcan
lesiones más graves. Debe ser adaptado a las
lesiones, su tipo y extensión. Hay que
recordar al paciente que puede tener brotes
pese a estar bajo tratamiento, y apoyarlo
para que sea perseverante con el mismo. Es
preciso que el paciente se haga a la idea de
que dicho tratamiento puede durar años y que
pueden pasar un par de meses antes de notar
algún efecto terapéutico.
En el
tratamiento no se debe usar un solo fármaco,
sino dos o tres como mínimo. Es importante
establecer controles periódicos para evaluar
la evolución de las lesiones y determinar el
grado de cumplimiento terapéutico,
reforzando al paciente si fuera necesario.
Para la
resolución de las cicatrices existen
diversos tratamientos médicos, como la
dermoabrasión, el peeling, la electrocirugía
y el láser, que pueden elevar las
cicatrices. En ocasiones se utiliza el
colágeno u otras sustancias de relleno para
elevar las cicatrices, aunque el aspecto
global final puede ser bastante diverso.
Es fundamental
que el paciente y sus padres conozcan
perfectamente la pauta de administración de
los tratamientos tópicos o sistémicos, para
evitar en lo posible irritaciones u otras
lesiones.
Esto es
especialmente importante en el caso de la
isotretinoína por vía oral,que es un
medicamento de gran eficacia, pero que exige
pautas de actuación muy estrictas y la
prescripción y el control de un dermatólogo
con experiencia.
El paciente debe
evitar cuidadosamente la exposición al sol
durante el tratamiento y seis meses después
del mismo, realizar un control analítico
previo y el seguimiento de las cifras de
triglicéridos y de enzimas hepáticas. La
isotretinoína puede producir gran sequedad
de la piel y de los labios, que requieren la
aplicación de cremas hidratantes y de
protectores labiales adecuados.
El peróxido de
benzoilo tópico es uno de los más
frecuentes, indicado sobre todo en las
lesiones inflamatorias, asociado o no a un
antibiótico tópico. Es importante informar
al paciente sobre las condiciones de
utilización, de modo que no se produzca
irritación de la piel.