Hay que respetar
el mismo tiempo que con el rostro, aunque es
preferible dejar pasar al menos una hora
antes de bañarse. Después de aplicar el
aubronceador en las piernas tampoco debes
sentarte. Haz algo para que no te resulte
tan pesada la espera: ponte un bañador,
extiende el producto y emplea ese tiempo en
lo que necesites pero siempre de pie.