Para
dar relieve a sus ojos,
la actriz exageraba la sombra natural de su
cuenca ocular. Además, hacía un trazo de eye-liner
a lo largo del nacimiento de las pestañas y
la prolongaba de forma descendente para
darle un plus de dramatismo. El maquillador
Terry destaca la importancia del corrector
de ojeras para unificar toda la zona que
rodea al ojo. Para perfilarlo, recomienda un
tono bronce para los ojos marrones y
avellana o malva para los claros.
La mejor forma de aplicar las sombras
es en degradé, prolongándolas hacia el
exterior. La de base debe ser clara (en tono
marfil o rosado) para unificar el párpado y
facilitar la aplicación de las otras, más
fuertes y ahumadas, las que más resaltan la
mirada.
Si no se es muy hábil con los
pinceles, es mejor apostar por los tonos
ciruelas, los marrones y los grises. Los
turquesas y violetas son más agresivos y
difíciles. Las que tienen nácares atraen la
luz si se usan con ligereza.
Para poder lucir ojos oscuros durante
el día, no sólo por la noche, Tom Pecheux,
maquillador de Mac, aconseja combinarlos con
un tono neutro en los labios, aunque no
demasiado pálido. Sólo si quieres hacer el
look más sensual, puedes pintarlos en un
color borgoña. Y para dar todavía más fuerza
a los ojos, están de vuelta los lápices khl
en negro intenso, que se aplican en el
interior del ojo.