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Cuando nos
asombramos, enojamos, asustamos, entristecemos o
queremos seducir las cejas son las primeras en
indicar lo que sentimos, ya que el poder de
expresión que tienen en nuestro rostro revela
gran parte de nuestro interior; por ello, es muy
importante cuidarlas y mantenerlas en perfecto
estado. |
Si echamos un
vistazo a través del tiempo podemos darnos
cuenta que estas estructuras han sido
realzadas con diferentes estilos, por
ejemplo, en los años 30 las mujeres las
depilaban completamente y dibujaban una
línea con un lápiz, en los 60 predominaban
las cejas gruesas y oscurecidas, hacia la
década de los 80 se preferían abundantes, en
tanto que en la actualidad la tendencia es
lucirlas delgadas y bien maquilladas.
Depilación
Las cejas pueden
estar muy unidas o separadas, características
que se corrigen al depilarlas, procedimiento que
puede realizarse con pinzas, cera o láser,
aunque este último método no es muy recomendable
porque puede dañar la vista. Cuando están muy
cerca de los ojos la mirada luce sombría, por lo
que conviene depilar el espacio que separa a
dichas estructuras para proporcionar
luminosidad. Pero si son demasiado rectas la
expresión se endurece, en estos casos al retirar
la vellosidad debe procurarse crear ligero arco
a la mitad de la ceja.
También las hay
demasiado arqueadas, similares a las de "Cruella
De Vil" (villana de la película 101 dálmatas),
las cuales dan la apariencia de enojo
permanente, por lo que se sugiere evitar marcar
el arco al depilarlas y corregir con maquillaje,
así, la expresión será menos dura.
Es recomendable
depilarse después de la ducha, ya que los poros
se abren y el vello se suaviza, asimismo, es
importante retirar cada vellosidad en la
dirección en la que crece, posteriormente
aplicar crema humectante y dar suaves golpecitos
con la yema de los dedos.
Acabado perfecto
Pintar las cejas es lo ideal para darle buen
acabado al maquillaje; solamente se necesita gel
especial para esta área, lápiz delineador o
sombras en polvo (el color dependerá del tono
del cabello) y un cepillo pequeño. Para empezar,
es necesario fijarse en la cantidad de vellos
que tienen las cejas; en caso de que estén muy
pobladas basta con peinarlas y aplicarles un
poco de gel. De lo contrario, conviene rellenar
los espacios donde no hay vellosidad con lápiz
delineador o sombra en polvo, evitando marcarlas
demasiado; recuerde que deben lucir lo más
natural posible.
Cabe destacar que algunas mujeres, debido a
problemas de salud (cáncer, por ejemplo),
pierden los vellos de las cejas, motivo por el
cual es recomendable recurrir al maquillaje
permanente (denominado dermopigmentación), que
consiste en introducir color en la primera capa
de la piel con una aguja conectada a un motor y
contenedor de tinta.
De este método se deriva la denominada técnica
de sombreado, con la cual sólo se colorean los
espacios claros de manera suave, así como la
micropigmentación, que deja apariencia de cejas
pobladas. Tome en cuenta que es más importante
conservar el estilo que la técnica que use para
mantener sus cejas en buen estado, ya que si no
están bien arregladas el maquillaje se
considerará incompleto. |