La tez se
mantiene muy natural, sustituyendo la base
de maquillaje por una hidratante con color.
En las mejillas se extiende un colorete en
castaño suave.
Los ojos se
dibujan con una sombra un poco más oscura
que el tono de la piel. Ésta se usa a modo
de eyeliner, mojando ligeramente un pincel
fino, con un trazo pegado a la raíz de las
pestañas. Con un delineador blanco, beige
claro o rosa pálido se ilumina el lagrimal y
se dibuja el interior del párpado inferior.
La boca se
mantiene igualmente discreta, con un rosa
palo que favorece a todos los cutis. Este
tipo de tono es idóneo para hacer doblete
como colorete.
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El truco
Heidi Morawetz, creadora de
maquillaje de Chanel, recomienda
aplicar las hidratantes con color y
las bases fluidas mediante pequeños
toques sobre el rostro, para después
alisarlas con los dedos. Difumina
siempre desde las mejillas y el
mentón hacia el cuello. |